Entrevista Nestoria - Mikel Cortés - Trourist
Después de un paréntesis en el ritmo de entrevistas en el blog, tenemos el placer de hablar con los chicos de Trourist después de haber lanzado de manera oficial. Trourist es esencialmente una red social de viajeros que permite a sus usuarios compartir experiencias de viajes para que disfruten no solo de contenido puramente local, sino de la experiencia y el conocimiento que alguien de una zona puede ofrecer a la hora de planificar cualquier visita. Todo el equipo de Trourist son Deusto Alumni y los cuatro comenzaron con la idea gracias al apoyo del programa iNNoVaNDis y la Universidad de Deusto. Mikel, gracias por contestar a nuestras preguntas.
1. ¿Qué es trourist? ¿Por qué necesita el mundo envolverse en el concepto Experience-Less?
Trourist es una red social de viajes para aquellas personas que, cuando viajan, buscan conocer esos lugares especiales y que están escondidos a ojos de un turista normal. Para conseguir este objetivo, creemos que es fundamental contar con la ayuda de gente del lugar; idea que hemos intentado transmitir mediante la figura del experienceless. Sentarnos con un cartón solicitando ayuda a la gente para que nos llevasen a conocer los lugares más especiales de su ciudad, ha sido una experiencia maravillosa. Sin embargo, creemos que debe haber “herramientas” que simplifiquen esta acción y que permitan, de igual manera, vivir los lugares a los que viajas. Éste es el objetivo con el que nace Trourist.
2. En el mundo de las recomendaciones hay una lucha brutal en SEO. No obstante, vosotros habéis lanzando como comunidad cerrada. ¿No creéis que minimiza vuestra visibilidad y el potencial de crecimiento?
Sí, la verdad es que en este aspecto vamos un poco contracorriente. Sin embargo, tiene una explicación muy sencilla: hemos diseñado Trourist como una plataforma que va mucho más allá de la simple compartición de experiencias de viaje, ofreciendo a los viajeros una interacción más profunda. Por ello, algunas de las funcionalidades requieren de un nivel de privacidad absoluto como, por ejemplo, la planificación de un viaje de forma colaborativa entre varios viajeros. Por otro lado, es verdad que esto reduce nuestro nivel de visibilidad, fundamental para lograr un crecimiento importante. Conscientes de esto, a corto plazo, abriremos ciertas partes de la comunidad que no requieren de un nivel de privacidad especial, como pueden ser las páginas de ciudad, dónde se muestran las experiencias compartidas por usuarios de la comunidad en una ciudad determinada.
3. La pregunta del millón de dólares: ¿Cuáles van a ser las fuentes de ingresos de trourist?
A medio plazo, imaginamos trourist como una gran comunidad de viajeros con ganas de vivir experiencias auténticas en cualquier ciudad del mundo. Muchos de los trouristas, además de “inspirarse” con experiencias de viaje compartidas por otros viajeros, tal vez quieran ir más allá y contar con la ayuda de una persona local para que le ayude a vivir su destino. Por ejemplo, podrían contratar una experiencia ofertada por un artista berlines que les sumergiría durante cuatro horas en el arte urbano de la ciudad recorriendo las zonas más representativas de esta expresión artística, a cambio de 80 € para un grupo de 4 personas. Por cada transacción de esta experiencia que se realice en Trourist, nosotros cobraremos una comisión. En definitiva, queremos crear un market place de experiencias ofrecidas por personas locales, sin que tengan que ser profesionales, sino únicamente entender perfectamente lo importante que es hacer vivir una experiencia auténtica a un grupo de viajeros.
4. Contarnos como os fué en vuestro viaje por Europa...
La verdad es que fue una experiencia inolvidable. A pesar de que para ninguno de nosotros era el viaje más exótico que hemos realizado en cuanto a destino, sí lo fue en cuanto a forma, principalmente por dos motivos: Viajamos en una autocaravana que nuestros amigos, a cambio de unas cervezas, nos ayudaron a “disfrazar” de zeppelin la noche previa a iniciar el viaje. Contra todo pronóstico, ese “disfraz” aguantó los 12.500 kilómetros que nos llevaron a París, Amsterdam, Berlin, Praga, Budapest, Estambul y Barcelona.
ExperienceLess from trourist on Vimeo.
Por otro lado, buscamos integrarnos en las ciudades y conocer gente local de una forma un tanto original, y es que nos sentábamos en las zonas más transitadas de las ciudades que visitamos con un cartel que rezaba así: “Soy un experienceless!! No quiero visitar tu ciudad, quiero vivirla! Ayúdame!”. Gracias a esta acción, que llamamos experienceless, conseguimos vivir experiencias que de ninguna otra manera lo habríamos hecho. Asistir a una clase de holahoop en un parque berlinés, cenar en casa de un estudiante holandés, o fumar una pipa de agua en una tetería junto a dos estambulitas, son sólo algunos ejemplos. (podéis ver los vídeos de este viaje en www.experienceless.org) El motivo de este viaje fue transmitir los valores de trourist: Nunca viajamos para desconectarnos del mundo, sino para conectarnos a él. Y para ello, es fundamental la ayuda de personas del lugar.
5. Como start-up, ¿qué problemas encontráis en crecer y en gestionar el tiempo? El principal problema no es el tiempo, ya que éste se puede comprar. El reto es conseguir los recursos económicos que nos permitan adaptar nuestra plantilla a las necesidades. Ojalá el problema sea crecer.
6. ¿Qué objetivos os plantéis de cara a 2010?
Principalmente tres: - Que Trourist esté en el bolsillo de los usuarios en vez de sobre su mesa. Queremos lanzar en 2010 una aplicación móvil que simplifique el proceso de generación y consulta del contenido. - Implementar y testar la viabilidad del modelo de negocio basado en la transacción de experiencias. - Atraer inversion que nos permita ir cumpliendo los hitos que nos hemos marcado en los tiempos establecidos.
Habéis podido comprobar que el sector viajes, no tiene fin. Esperamos y deseamos que Trourist tenga muchísima suerte y que pueda despegar en 2010.
Entrevistas pasadas: Ivan Sanchez Ortega (OSM), Gari Araolaza (Tagzania), Brad Inman (Inman News), Carlos Sánchez (nvivo)